Con este título inicié en 2002, a la vuelta de la cobertura de la Copa del Mundo Japón-Corea 2002 como enviado especial de El Diario La Prensa de Nueva York, una columna que significaba la continuación de un trabajo de opinión sobre el deporte en general, y el fútbol en particular, que empezó en 1964 en las páginas del diario El Universo, de Guayaquil, Ecuador.Tal como había ocurrido con mi trabajo desde 1999 en el diario neoyorkino, la columna tuvo una gran aceptación, motivó adhesiones, discrepancias, comentarios, evocaciones, en fin todo lo que pasa en el mundo del papel y la tinta cuando hay conocimiento, experiencia y honestidad.
Aunque nunca había tenido la oportunidad de conocerlo personalmente, por ser lector de El Gráfico desde mi infancia, fui siempre un seguidor de un gran maestro del periodismo: Emilio Lafferranderie, o El Veco, como es conocido universalmente desde hace más de medio siglo. Compartí con El Veco los Mundiales 2002 y 2006, me hizo el honor de su amistad y fui parte de su "auditorio" cuando, en los pocos instantes de descanso entre viajes largos y partidos de fútbol, nos sentábamos una docena de periodistas de todas partes de América y de España a escuchar al Veco contándonos anécdotas de fútbol y de tango en las que saltaba a cabecear un balón el Charro Moreno, brotaba un "gotán" de Homero Manzi o se deslizaban en un bandoneón los dedos mágicos de Pichuco Troilo.
Ese hermano enorme que es el Dr. Julio Villagrán Lara, presidente de la Asociación de Periodistas Guayaquil, organizó el 29 de agosto pasado un emotivo homenaje en favor mío por los 45 años cumplidos en el periodismo profesional activo, acto al que solidarizaron la M.I. Municipalidad de Guayaquil, mi ciudad, la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil, el Colegio de Periodistas del Guayas, que tuve el honor de presidir, y el Círculo de Periodistas del Guayas a través de preseas y conceptuosos pergaminos.
Para mí fue inevitable recordar en ese instante dos consejos que han guiado mi profesión. El primero de ellos me lo dio mi padre cuando le dije que iba a escribir en El Universo, aunque no iba a abandonar mi carrera de Derecho en la Universidad de Guayaquil. "Me parece bien, pero es importante que no olvides esto: nadie se pierde en el camino recto". El segundo proviene de un libro de El Veco, quien lo recibió de don Constancio Vigil: "Si una nota no provoca una sonrisa, no suscita una lágrima o no genera una discusión, esa nota no sirve para nada".
Bajo esas dos banderas de la moral y el intelecto reinicio esta columna, esta vez desde mi propio blog. Acabo de convertirme en un "retirado", que en los Estados Unidos quiere decir un "jubilado". Pero es importante anotar que cuando se es periodista de alma, uno puede jubilarse del trabajo dependiente pero no de la profesión independiente. Sobre todo cuando ésta última condición la ha puesto en práctica a través de la vida.
Hay tantos temas que agitan nuestra inquietud cada mañana. El periodista siente la ansiedad de comunicar porque la expresión de la opinión es la forma más viva de la libertad. La tecnología me permite ser dueño de mi propio espacio donde soy el jefe y el obrero. Aspiro a crear pronto un diario digital. y una revista deportiva porque en Nueva York no existe un medio escrito para el deporte hispano y lo que se brinda es muy poco.
Por ejemplo, me sacude el espíritu deportivo la eliminación de Irlanda con un gol de Francia que debió haber sido anulado. Las múltiples formas de examinar la jugada prueban la mano de Thierry Henry, quien, además, reconoce la falta y pide jugar otra vez el partido clasificatorio a Sudáfrica 2010. La FIFA reacciona con razón: las reglas no permiten repetir. Pero tras el argumento legal surgen otras inquietudes: ¿El árbitro, los jueces de línea y el cuarto auxiliar no advirtieron la falta? ¿O se hicieron los distraidos porque se trataba de Francia y hay jugosos intereses económicos a los que aporta poco Irlanda y mucho Francia? ¿La verdad? En la FIFA se puede creer todo, desde lo sensato hasta lo macabro. No hay que olvidar que uno de los discípulos predilectos de Joseph Blatter es Michel Platiní, aquel gran ex jugador francés, hoy presidente de la UEFA.
Y en Ecuador una guardia pretoriana se hizo presente el viernes en la asamblea del vapuleado Barcelona, único ídolo del fútbol ecuatoriano a pesar de la debacle. Asistieron 200 socios, de 900 calificados para ingresar, y 300 policías de los grupos especiales que regularmente disuelven motines y protestas políticas. Total, nada. "Hay que blindar los estatutos" dijo hace meses el presidente Eduardo Maruri. Y sus expertos legalistas, ayudados por políticos mañosos hoy en desuso, tejieron una trama enrevesada en los reglamentos más impenetrable que el Muro de Berlín. Este se cayó hace 20 años, pero el Muro del Idolo parece que durará un centenario. Hay muchos secretos en los últimos años que nadie quiere que se revelen.
De todo esto y de muchos otros temas vamos a hablar en esta columna. Agradezco a todos mis amigos por leerla, analizarla, coincidir, discrepar, comentarla, elogiarla, maldecirla, reenviarla a otros amigos o echarla al cesto. Por ahora me satisface que conozcan que existe.
NOTA: EN LA FOTO, EL DR. VILLAGRAN ENTREGA A RICARDO VASCONCELLOS UNA PLACA QUE CONTIENE EL HOMENAJE DE LA ASOCIACION DE PERIODISTAS GUAYAQUIL POR LOS 45 AÑOS DE ESTE PERIODISTA EN EL EJERCICIO DE LA PROFESION. EL ACTO SOLEMNE SE EFECTUO EN EL SALON DE LA CIUDAD, EN GUAYAQUIL, EL 29 DE AGOSTO DE ESTE AÑO.
Estimado señor Vasconcelos, reciba un cordial saludo de un seguidor de sus artículos, este es un pedido muy especial si usted tiene imagenes y la trayectoria del jugador JULIO CAISAGUANO,por favor me los podria envia a mi correo le estaré muy agradecido
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