lunes, 7 de diciembre de 2009

La mejor selección de la historia



No, no se trata de la selección del Ecuador, aunque podría haberlo sido dada la enorme calidad de los jugadores. No hablamos de la selección de Guayaquil, pero, de seguro, la ciudad se habría sentido orgullosa de haber sido representada por estos jóvenes.
Hace cincuenta años (¡uf, medio siglo!) se formó el mejor combinado futbolístico de la historia del deporte colegial de Guayaquil : la incomparable selección del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte de 1959.
Antes y después hubo muchas que reunieron a grandes jugadores: Alfredo Freire, Julio Rubira, Chalo Salcedo, Santiago Elejalde, Lucho Merino, Washington Villacreces, Otón Chávez, Jorge Delgado, Raúl Avilés, Luis Gómez, Bolívar Sánchez y otros nombres de lujo, todos ellos futbolistas que militaron con suceso en la primera categoría del fútbol porteño. Algunos de ellos vistieron la casaca nacional. Pero nunca se reunieron tantos cracks de categoría para dejar una huella en los equipos en que militaron y jamás una selección de fútbol se paseó ante sus rivales dejando un récord inalcanzable.
Ha pasado el tiempo y quienes los vimos jugar y disfrutamos el honor de ser sus compañeros de aula o de estudio no los hemos olvidado nunca. Los que vinieron después y los que hoy tienen el orgullo de ser vicentinos deben aprender la lección dejada por esos grandes deportistas que tanto aportaron a la historia de nuestro querido colegio.
Por ello bien vale hacer un poco de memoria para refrescar la de los vicentinos que hoy queremos unirnos en una red cibernética para consolidar nuestro espíritu, el espíritu vicentino que no termina de iluminarnos ni aún con la muerte. He dicho multitud de veces: ser vicentino es una condición del alma que queda marcada a fuego para toda la vida terrena y las demás que existan. La evolución vital nos llevó de dejar las aulas, pero nos fuimos llevando el honor de haber pasado por las aulas del colegio más prestigioso y más querido, de un símbolo de la vida ciudadana. Somos ex alumnos, nunca ex vicentinos.
Aquella década de los años 50 –que terminó en 1959- conforma la época de oro del deporte vicentino. Alumnos del Vicente Rocafuerte coparon las selecciones ecuatorianas; dejaban el uniforme con la VR para ponerse la divisa nacional. Sería largo enumerar a los vicentinos que se consagraron en los campos deportivos del continente, pero, por si alguien se engaña, cito unos pocos casos.
Cuando Ecuador conformó la selección de gimnasia olímpica, todos sus integrantes eran del Vicente: Max Blum, Pedro y Abel Rendón, Alfredo Mancilla, Jorge Portalanza y Alfredo Cucalón.
En 1954 el famoso “Cura” Elmo Suárez ganó la medalla de oro en saltos de plataforma en el I Campeonato Grancolombiano de Natación y repitió en 1958 y 1959.
En 1954 la desfalleciente natación ecuatoriana inició su recuperación en la recién inaugurada piscina de nuestro colegio bajo la dirección de Gastón Thoret. La selección ecuatoriana de natación que logró el vicecampeonato grancolombiano de 1858 en Cali y el campeonato en 1959 en Caracas estaba íntegramente formada por nadadores vicentinos: Pepe Ferretti, Esteban Sachs, Oswaldo Méndez, Jorge Jiménez, Agustín Fuentes Víctor Aguirre, Modesto Mackliff, Guilermo Medina, Andrés Vasconcellos, Eduardo Borja, Gonzalo Peralta, César Barrezueta, etc.
La revitalización del básquet guayaquileño fue posible en 1956 gracias al aporte de los jugadores vicentinos, formados en los patios del plantel bajo la égida de Fortunato Muñoz. El entrenador estadounidense Warren Baxter llevó a Cúcuta al Campeonato Sudamericano Juvenil una selección nacional en la que eran actoress principales los vicentinos Carlos Valle, Pablo Cabanilla, William Phillips, Augusto Betancourt, Pepe Carbo, Freddy Freire y Julio Castillo.
Sólo son pocos ejemplos pues el desarrollo total de la historia de Epoca de Oro del Deporte Vicentino requeriría un libro.
En fútbol, en 1959, se armó aquella selección de la que hablé al principio. Ya en mi último año del bachillerato y último como nadador de las selecciones del colegio vi jugar todos los partidos a esa selección que formaban Pancho Barreiro, titular del Español, en el arco. En la defensa jugaban Daniel Vaca (Aduana Portuaria), Teodoro “Ojón” Ruíz (Español) y Walter Arellano (Emelec). Los volantes eran Efrén Cobos (Boca Junior) y Tomás Jordán (Everest),. Adelante jugaban Nicolás Alvarez (titular aquel año en Barcelona), Félix ‘Pelusa” Guerrero (9 de Octubre), Luís “Chivo” Sernaqué (9 de Octubre), Jorge Bolaños (Emelec) y Juan Moscol (Emelec). ¡Qué grandes!
Era tanta la calidad de los titulares de la VR que en la banca estaban Antonio Troncoso (Norte América), Salomón Ramos (Panamá, transferido poco después a Barcelona), Wilson León (Boca Juniors), “Cabecita” Castro (Panamá), “Mundo” Castro (Panamá), Bermeo y Varas (9 de Octubre) y “Torta” Tobar (Chacarita). Todos jugaron aquel año y contribuyeron al logro de cetro colegial.Tal vez omita algún nombre, pero escribo sin consultar mi archivo con el sólo propósito de agitar la memoria de mis compañeros vicentinos.
Esa selección derrotó sin apelaciones a las representaciones del Aguirre Abad, Academia Gómez Rendón, Borja Lavayen, Cristóbal Colón, Eloy Alfaro, Víctor Emilio Estrada, Instituto Nacional y Ciclo Educativo Tarqui. Obtuvo el cetro de modo invicto con una efectividad impresionante: 43 goles a favor y cero en contra.
Grandes momentos del deporte vicentino que nos unirán más. Ojalá un día podamos escribir la historia del deporte de nuestro colegio. Hasta tanto, mi promoción, agrupada en la Confraternidad Ottón Ampuero Navarro, se prepara para celebrar en los primeros días del 2010 los cincuenta años en que nuestros maestros nos pusieron la museta y la capa para otorgarnos una condecoración que vale más que las preseas papales: la de bachilleres del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte. ¡Cómo han pasado los años!.

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